Pasaba por aquí.
Llegas, entras y te quedas un ratito, como en la vida.
Llegas, entras y te quedas un ratito, como en la vida.
Comencé por sus labios, porque tenía que comenzar por algún lado. Cada trozo de boca iba perfectamente con la mía, cada espacio húmedo llenaba de agua mi tibieza. Era una boca perfecta porque cabía entre mis labios, y mi lengua podía colocarse perfecto en sus curvas.
Llevo algunos momentos viendo una hoja de papel en blanco. A veces sucede así, siento la necesidad de escribir, pero no sé por dónde comenzar, no sé si comenzar a hacerlo, no sé si de verdad quiero escribir. Surgen ideas, después sentimientos (lo cual hace que la escritura sea más difícil, al menos para mí).
Sigo mirando la blancura, sigo queriendo llenarla de letras, pero tampoco tiene caso que ponga todo lo que se me ocurra en ese momento ¿o sí? Estas son el tipo de cosas que escribo cuando necesito hacerlo, pero nunca las publico. Es como una escapatoria, como un bote de basura donde poner todo lo que me molesta, lo que pienso, lo que siento. Nadie más tiene por que saberlo.
Son demasiadas cosas sin sentido, que encuentran sentido al ser escritas.
Luego de tanto querer escribir, escribo.
Un día fui ella, fui una sonrisa sincera por un momento de felicidad. Un destello de vida, un brillo en los ojos simplemente porque sí.
Un día fui nosotros, y sé que yo sola era nosotros porque tú nunca estuviste completamente ahí, conmigo.
Un día fui un riesgo, un vuelco en el corazón, un testigo de un milagro, una cálida lluvia que te hace sentir mejor, después de ser tan feliz.
Un día quise todo, y quise bien. Amé como si de veras, como si las mentiras no existieran, y fui feliz.
Un día me vestí de niña, y jugué a ser mayor. Hice planes, y de pronto, solo estaba yo.
Un día terminó todo, ya sabía que así era, pero no quería ver. Me quedé sola. Me di cuenta de que estaba sola, aún estando con él.
Un día decidí llorar, y luego me di cuenta que no estaba tan mal.
Un día soy yo, y es ahora. Un día también soy yo.
Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.
Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo…
(Fuente: notenemoslacasatodavia)
Este es el estado de ánimo perfecto para inaugurar un blog… Hoy soy Cioran virtual. Ególatra, resentido y amargado.
Me doy el lujo de jugar a despersonalizarme; de no tener que ser yo y asumir las consecuencias. Hoy podré codearme con Nerón y deleitarme a su paso incendiando las ciudades,…